Australia retrasa el mantenimiento de la refinería para aliviar la crisis del combustible

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El suministro restante de combustible de Australia está bajo presión y una de las dos últimas refinerías de petróleo del país pospondrá trabajos de mantenimiento esenciales para ayudar a estabilizar el mercado. Ampol, que opera la refinería Lytton en Brisbane, anunció que retrasará un cierre de seis semanas inicialmente previsto para junio de 2026, ahora previsto para agosto de ese año.

Por qué es importante el retraso

La decisión se produce en medio de una escasez generalizada de combustible en todo el país, con cientos de estaciones de servicio informando desabastecimientos parciales o totales. Los precios también han aumentado, lo que ha afectado a los automovilistas de todo el país. Al retrasar el mantenimiento, Ampol pretende mantener disponibles aproximadamente 300 millones de litros de gasolina, diésel y combustible para aviones durante un período crítico. Se trata de una solución a corto plazo para un problema a largo plazo: la disminución de la capacidad de refinación de Australia.

Disminución de las refinerías y respuesta del gobierno

Australia alguna vez tuvo alrededor de ocho refinerías de petróleo, pero ese número se ha reducido a solo dos: Lytton (Ampol) y las instalaciones de Viva Energy en Geelong, Victoria, en las últimas dos décadas. Recientemente, el gobierno flexibilizó las normas sobre combustible, lo que permitió a la refinería de Lytton suministrar entre 80 y 100 millones de litros adicionales al mes. Esta medida refleja un reconocimiento más amplio de la necesidad de impulsar la producción nacional de combustible en medio de la volatilidad de la cadena de suministro global.

Perspectiva de la industria

El director ejecutivo de Ampol, Matt Halliday, enfatizó el “importante papel” de las refinerías australianas para garantizar la resiliencia del combustible. La compañía ha mantenido informado al gobierno sobre el calendario de mantenimiento y está participando en debates continuos sobre el futuro de la refinación en Australia.

La cuestión central es clara: Australia depende cada vez más del combustible importado. Esto hace que el país sea vulnerable a las perturbaciones geopolíticas y los aumentos de precios. Si bien retrasar el mantenimiento ofrece un alivio temporal, no aborda las debilidades estructurales subyacentes en el sector de refinación nacional. La pregunta sigue siendo si Australia invertirá en soluciones a largo plazo o seguirá dependiendo de proveedores externos.