El modelo Freelander está de regreso, renaciendo como un robusto todoterreno eléctrico desarrollado a través de una asociación entre Jaguar Land Rover (JLR) y el fabricante de automóviles chino Chery. Este resurgimiento señala una rápida expansión global, con Europa entre los primeros mercados en ver llegar los nuevos modelos Freelander.
Una nueva generación de SUV
El primer vehículo de la renovada marca Freelander es un SUV familiar de tamaño mediano con capacidad todoterreno, construido sobre una arquitectura eléctrica de vanguardia de 800 V. Esta plataforma está diseñada para adaptarse a una variedad de sistemas de propulsión, incluidas opciones totalmente eléctricas, de extensión de autonomía e híbridas enchufables. Se espera que el concepto inicial, denominado “97” en homenaje al lanzamiento del Land Rover Freelander original en 1997, pase a producción con modificaciones mínimas, a excepción de las llamativas puertas traseras sin pilares y de apertura inversa.
Planes de expansión rápida
Freelander tiene planes ambiciosos: lanzará un nuevo modelo cada seis meses durante los próximos cinco años. Cada iteración ofrecerá a los clientes la posibilidad de elegir entre configuraciones eléctricas, de extensión de autonomía o híbridas enchufables. Este agresivo lanzamiento subraya el compromiso de la marca de establecer una fuerte presencia en múltiples mercados globales.
Aprovechando la historia y la innovación
El resurgimiento del nombre Freelander no es casualidad. El Freelander original fue alguna vez el SUV más vendido en Europa, conocido por su combinación de capacidad todoterreno y practicidad urbana. Wen Fei, director ejecutivo de Freelander, enfatizó este legado:
“La génesis del Freelander radica en el reconocimiento del tremendo éxito de los SUV urbanos multipropósito… inspirando la creación de un vehículo completamente nuevo que uniría la capacidad de un SUV 4×4, la versatilidad urbana y el puro placer de conducir”.
La marca pretende unir el espíritu de exploración británica con los avances de China en nueva tecnología energética, creando un vehículo que sea a la vez capaz y sostenible. El regreso del Freelander marca un esfuerzo deliberado por capturar la esencia de su predecesor y al mismo tiempo abrazar el futuro de la movilidad eléctrica.
El nuevo Freelander representa un movimiento estratégico de JLR y Chery para capitalizar una marca probada, combinando herencia con tecnología de vanguardia. Es probable que esta expansión remodele el panorama competitivo en el segmento de los SUV de tamaño mediano, particularmente a medida que la demanda de vehículos todoterreno electrificados continúa aumentando.























