El fabricante de automóviles chino Geely y Ford están en conversaciones avanzadas para cofabricar vehículos en Europa, una medida diseñada para eludir los próximos aranceles de la UE sobre los vehículos eléctricos (EV) fabricados en China. El principal candidato para esta asociación es la subutilizada planta de Ford en Valencia, España, que podría permitir a Geely establecer una huella de producción significativa en Europa sin la necesidad de nuevas instalaciones costosas. Esta colaboración refleja una tendencia más amplia de los fabricantes de automóviles que buscan formas creativas de adaptarse a las políticas comerciales cambiantes y al aumento de los gastos de fabricación.
Por qué esto es importante: una respuesta a las medidas comerciales de la UE
La UE impuso recientemente aranceles adicionales a los vehículos eléctricos fabricados en China, citando preocupaciones sobre subsidios estatales injustos. Esta acción efectivamente elevó el precio de los vehículos eléctricos chinos en Europa, haciendo que la producción local sea una opción mucho más atractiva para empresas como Geely. El ensamblaje de vehículos dentro de la UE evita estos aranceles, lo que permite a Geely competir de manera más efectiva en precio. La medida también pone de relieve la creciente presión sobre los fabricantes de automóviles para que reconsideren sus estrategias de producción en respuesta a las barreras comerciales.
Valencia: un activo estratégico para ambas empresas
La planta de Ford en Valencia produce actualmente el SUV Kuga, pero opera muy por debajo de su capacidad total. La integración de los modelos Geely en las instalaciones maximizaría su huella industrial existente sin requerir nuevas inversiones sustanciales. Esto es beneficioso para todos, ya que permitiría a Ford aumentar la utilización de la planta y al mismo tiempo permitiría a Geely ampliar su presencia europea. Las ventas de la marca propia de Geely en la región siguen siendo limitadas en comparación con las de los competidores establecidos, lo que hace que la producción local sea un paso esencial para un crecimiento sostenido.
La tendencia más amplia: alianzas cambiantes en la industria automotriz
La posible asociación entre Ford y Geely es parte de una tendencia más amplia de fabricantes de automóviles que colaboran para compartir tecnología, reducir costos y navegar en un mercado que cambia rápidamente. Ford ya ha participado en acuerdos similares en Europa y Geely prefiere aprovechar las instalaciones existentes en lugar de construir otras nuevas. Este acuerdo demuestra cómo los fabricantes están repensando las estrategias de producción para seguir siendo competitivos en una era de regulaciones más estrictas y costos crecientes.
La industria del automóvil se adapta a las nuevas realidades. Localizar la producción no se trata sólo de evitar aranceles; se trata de operaciones preparadas para el futuro en un entorno comercial volátil.
La medida también indica la voluntad de los fabricantes de automóviles de priorizar la eficiencia y la adaptabilidad sobre la competencia tradicional. La asociación permitiría a ambas empresas compartir recursos y experiencia, reduciendo las cargas financieras y acelerando la expansión. En última instancia, esta colaboración podría servir como modelo para otros fabricantes que quieran navegar por las complejidades del panorama automovilístico moderno.
Este acuerdo, de concretarse, sería un claro ejemplo de cómo la industria automovilística está repensando sus estrategias de producción en toda Europa.























