Akio Toyoda, presidente de Toyota y ávido entusiasta de los deportes de motor, ha manifestado abiertamente su preferencia por una gama compuesta únicamente por hatchbacks de alto rendimiento como el GR Yaris y el GR Corolla. Esta revelación resalta su pasión personal por la dinámica de conducción y subraya la importancia de los modelos centrados en los entusiastas dentro de la estrategia más amplia de Toyota.
La persona “Morizo” y el cambio de desempeño de Toyota
Toyoda, conocido bajo el seudónimo de “Morizo” por sus actividades en las carreras desde 2007, sigue involucrado activamente en el desarrollo del rendimiento automotriz a pesar de tener 69 años. Su enfoque práctico contrasta con el comportamiento típico de los ejecutivos automotrices y ha influido claramente en la dirección reciente de Toyota. La creación de Gazoo Racing como una submarca dedicada al rendimiento confirma el compromiso de la compañía de mantener una línea de autos deportivos, incluidos el GR86, Supra y posibles modelos futuros como un Celica revivido.
Fomentar el desarrollo de hipercoches
Durante una visita reciente al Fuji Speedway, Toyoda alentó a un ingeniero que comenzó en Toyota esta primavera a emprender un proyecto de hiperauto, similar al LFA con motor V10. Declaró explícitamente que habría libertad dentro de la empresa para hacer realidad esa visión, lo que indica la voluntad de Toyota de invertir en vehículos de rendimiento extremo. Lexus ya está desarrollando un superdeportivo totalmente eléctrico como sucesor del LFA, del que ya se han visto avances en modelos conceptuales recientes.
Una preferencia por la energía de gasolina
A pesar del cambio hacia los vehículos eléctricos, Toyoda sigue siendo un firme defensor de los motores de combustión interna. En una sincera entrevista con Automotive News, afirmó que, en su opinión, un verdadero automóvil deportivo debe tener “olor a gasolina y un motor ruidoso”. Esta preferencia subraya sus valores automotrices tradicionales y su influencia directa en la dirección de productos de Toyota.
La realidad empresarial de los modelos de rendimiento
Si bien la línea de ensueño de Toyoda puede limitarse a vehículos entusiastas, el modelo de negocios más amplio de Toyota se basa en modelos convencionales como el RAV4 y el Corolla para financiar el desarrollo de estos productos de nicho. La línea GR sirve como un efecto halo, atrayendo a los clientes a las salas de exhibición incluso si finalmente compran vehículos más prácticos como el Camry. Esta estrategia permite a Toyota mantener tanto la rentabilidad como una reputación de entusiasmo automotriz.
En conclusión, la pasión de Akio Toyoda por los vehículos de alto rendimiento no es simplemente una preferencia personal, sino una fuerza impulsora detrás del compromiso de Toyota con los modelos centrados en los entusiastas. Si bien las ventas generales siguen siendo esenciales, su influencia asegura que Toyota continúe invirtiendo en automóviles de alto rendimiento, combinando practicidad con emoción al conducir.
