Ligier, un fabricante francés de microcoches, ha conseguido una distinción única en Nürburgring: el tiempo de vuelta verificado más lento en la historia del circuito. El cuadriciclo JS50 con motor diésel de la compañía completó una vuelta al Nordschleife de 12,9 millas en unos asombrosos 28 minutos y 25,8 segundos.
La vuelta más lenta: ¿un truco deliberado?
El JS50 no está diseñado para la velocidad; Es un vehículo de categoría “voiture sans permis” (automóvil sin licencia), con un límite de velocidad máxima de 28 mph. Esto significa que en Francia los conductores de hasta 14 años pueden operarlo legalmente. Ligier enmarca esto descaradamente como un guiño a su “gloriosa historia en la Fórmula 1”, a pesar del contraste obvio.
Para demostrar la eficiencia del JS50, dos periodistas lo condujeron 310 millas desde París a Nürburgring con un solo tanque de diésel, con un promedio de 94,16 mpg a un ritmo pausado. Esto resalta la practicidad del vehículo para distancias cortas y conducción a baja velocidad más que su rendimiento.
Alternativas eléctricas: todavía lentas, pero más rápidas
Ligier también probó dos versiones eléctricas del JS50. El vehículo eléctrico más lento y sin licencia completó la vuelta en 27 minutos y 55,6 segundos, aún más lento que la mayoría de los autos, pero casi medio minuto más rápido que su contraparte diésel a pesar del mismo límite de velocidad.
El vehículo eléctrico más rápido, homologado L7e (capaz de alcanzar 47 mph) marcó un tiempo de 19 minutos y 53,4 segundos. Sin embargo, ambos vehículos eléctricos fueron transportados a la pista debido a su alcance limitado de alrededor de 119 millas, lo que subraya las limitaciones prácticas de estos vehículos pequeños y de baja velocidad.
Por qué esto es importante
No se trata de batir récords de velocidad. Ligier ha convertido un truco irónico en un ejercicio publicitario, destacando su posición única en el mercado del automóvil. La categoría “voiture sans permis” atiende a un nicho específico, y la vuelta a Nürburgring sirve como una demostración absurda pero memorable de la resistencia del JS50 en lugar de rendimiento.
Esto pone de relieve cómo los fabricantes de automóviles pueden aprovechar logros no convencionales para llamar la atención, incluso si el “récord” es intencionalmente lento. La vuelta del JS50 demuestra que cualquier vehículo puede técnicamente completar el Nordschleife, independientemente de su velocidad o su propósito.
