Mansory, la famosa empresa alemana de tuning, ha presentado su versión del Koenigsegg Jesko, y el resultado es mucho menos sorprendente de lo que muchos esperaban. El proyecto, encargado como parte de una asociación promocional con el casino en línea Spartans.com, consiste en que el hipercoche sueco reciba un conjunto de mejoras aerodinámicas y cosméticas.
Refinamientos exteriores: ¿Sutileza de Mansory?
El cambio más llamativo es el nuevo acabado exterior marrón arena del Jesko, combinado con amplios detalles de fibra de carbono. Mansory ha agregado elementos aerodinámicos agresivos, incluido un divisor frontal sustancial con canards integrados, junto con faldones laterales adicionales y un difusor y ala trasero rediseñados. Si bien son innegablemente audaces, las modificaciones complementan sorprendentemente el ya extremo estilo de fábrica del Jesko. Esto marca un alejamiento de algunos de los proyectos pasados más controvertidos de Mansory, donde las adiciones del mercado de accesorios a menudo chocaban con el diseño original.
Interior: un toque de verde azulado
En el interior, el Jesko recibe un interior Mansory con adornos verde azulado. El contraste de color con el exterior dorado es inesperado, pero logra evitar una sensación llamativa. Las mejoras interiores son funcionales y estéticas, y se alinean con el enfoque general de personalización de Mansory.
The Jesko: un resumen del rendimiento extremo
Koenigsegg presentó por primera vez el Jesko en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2019. El automóvil está propulsado por un motor V8 de 5.0 litros biturbo capaz de producir 1.600 caballos de fuerza, combinado con la innovadora transmisión Light Speed de nueve velocidades de la compañía. El Jesko también está diseñado para generar hasta 3086 libras de carga aerodinámica. Estas cifras lo sitúan firmemente entre los coches de producción más extremos jamás construidos.
Por qué esto importa: la evolución de Mansory
La versión de Mansory del Jesko es significativa porque muestra un grado de moderación que rara vez se ve en el sintonizador. La empresa ha construido su reputación a partir de modificaciones polarizadoras, a menudo traspasando los límites hasta el punto del ridículo. Sin embargo, este proyecto sugiere un posible cambio hacia diseños más refinados e integrados. Queda por ver si se trata de una estrategia deliberada o de un experimento puntual, pero indica que incluso los sintonizadores más audaces a veces pueden moderar sus excesos.
El Mansory Koenigsegg Jesko es un ejemplo intrigante de cómo incluso una personalización extrema se puede ejecutar con cierto grado de consideración. El resultado es un hipercoche que conserva sus escandalosas credenciales de rendimiento al tiempo que recibe mejoras visuales que, sorprendentemente, no restan valor a su atractivo general.























