El próximo vehículo eléctrico R2 de Rivian parece conservar un defecto peligroso presente en sus modelos anteriores: mecanismos de apertura de emergencia de puertas innecesariamente complejos. A pesar del creciente escrutinio de los fabricantes de automóviles sobre las características de seguridad, el diseño del R2 obliga a los pasajeros traseros a buscar a tientas un cable oculto y un panel de plástico en caso de emergencia, una solución que sigue siendo profundamente problemática.
El problema con las manijas de las puertas modernas
Los automóviles modernos, en particular los vehículos eléctricos, se están alejando de las tradicionales manijas mecánicas de las puertas en favor de sistemas electrónicos. Si bien son elegantes, estos sistemas introducen un único punto de falla. Si la electrónica falla, los pasajeros pueden quedar atrapados. Este no es un riesgo hipotético: varios incidentes de alto perfil que involucraron vehículos Tesla han resaltado el peligro.
La cuestión central es la accesibilidad. Los desbloqueos de emergencia deben ser intuitivos e inmediatos, y no requieren que los pasajeros ubiquen paneles ocultos o tiren de cables en caso de pánico.
La solución defectuosa de Rivian
El desbloqueo de emergencia de la primera fila del R2 es una pequeña manija de plástico debajo de un compartimiento de almacenamiento; mejor que nada, pero aún menos obvio que una palanca mecánica tradicional. Sin embargo, las puertas traseras requieren que los pasajeros retiren una cubierta de plástico y tiren de un cordón, idéntico al R1T y R1S.
“Si tienes que darles a los pasajeros del asiento trasero un tutorial sobre algo tan básico como abrir las puertas en caso de emergencia, el diseño no es inteligente, es defectuoso”.
Este diseño plantea serias dudas sobre las prioridades de Rivian. ¿Fue esta una medida de reducción de costos, reutilizando componentes existentes? ¿O simplemente un descuido? De todos modos, introduce una complejidad innecesaria en una situación de vida o muerte.
Por qué esto es importante
El problema se extiende más allá de Rivian. Tesla ha enfrentado críticas similares, e incluso el Mustang Mach-E de Ford tuvo problemas iniciales con los pestillos de las puertas. La tendencia es clara: los fabricantes de automóviles están priorizando la estética y la tecnología sobre los principios básicos de seguridad.
Esta es la razón por la que China ya ha prohibido las manijas de las puertas desplegables para todos los vehículos eléctricos a partir de 2027. La decisión refleja un reconocimiento cada vez mayor de que estos diseños representan un riesgo inaceptable para los pasajeros. Estados Unidos y otros mercados pueden hacer lo mismo a medida que sigan ocurriendo incidentes.
¿Rivian lo solucionará?
Si bien algunos informes sugirieron que Rivian estaba reelaborando los lanzamientos de emergencia, las primeras miradas al R2 no sugieren mejoras significativas. Es posible que la compañía aún cambie el diseño antes de la producción, pero a partir de ahora, el R2 mantiene un defecto peligroso que podría costar vidas.
El resultado final: Los fabricantes de automóviles deben priorizar las características de seguridad simples y confiables sobre la complejidad innecesaria. En caso de emergencia, los segundos cuentan y los pasajeros no deberían tener que consultar el manual del propietario para escapar de su vehículo.
