Los propietarios de Toyota en Australia que enfrentan un aumento en los robos de vehículos están recurriendo a medidas de seguridad física, incluidos los bloqueos del volante. Sin embargo, pruebas recientes revelan que incluso el accesorio genuino de Toyota, con un precio de 200 dólares, ofrece una resistencia mínima contra una herramienta común utilizada por los ladrones: la amoladora angular.
El problema de los elementos disuasorios simples
Los robos de automóviles se han vuelto más sofisticados y los ladrones utilizan técnicas como el bus CAN y la inyección OBD para eludir los sistemas de seguridad electrónicos. Esto ha llevado a algunos propietarios a confiar en elementos de disuasión físicos anticuados, como bloqueos del volante, con la esperanza de que sus vehículos sean objetivos menos atractivos. La pregunta es si estos candados realmente frenan a un ladrón decidido.
La prueba: candados originales versus económicos
CarExpert realizó una prueba sencilla, comparando el bloqueo del volante genuino de Toyota con alternativas más baratas que oscilaban entre $30 y $175. Todas las cerraduras fueron sometidas a una amoladora angular alimentada por baterías, simulando un escenario de robo en el mundo real. El punto de referencia fue de 60 segundos de resistencia, tiempo suficiente para crear ruido, chispas y llamar la atención.
Los resultados: diferencia mínima
Las pruebas demostraron que la cerradura más barata fallaba en sólo 15 segundos, mientras que la cerradura de Toyota duraba aproximadamente 20 segundos. Esta mejora marginal no justifica la diferencia de precio, ya que incluso el bloqueo de nivel medio de $175 proporcionó solo un poco más de resistencia. Los ladrones no necesitan mucho tiempo para derrotar a estos dispositivos. El accesorio original no ofreció el rendimiento esperado por su precio superior.
Por qué fallan estas cerraduras
Las cerraduras no están diseñadas para resistir ataques sostenidos. Los componentes de acero subyacentes siguen siendo vulnerables a las amoladoras, e incluso las secciones exteriores de plástico de algunos modelos ofrecen poca protección real. De hecho, los ladrones pueden evitar el bloqueo simplemente cortando el volante en tan solo seis segundos.
Conclusión para los propietarios
Los bloqueos del volante pueden servir como elemento disuasivo visual y potencialmente desalentar a los ladrones oportunistas. Pero esperar que resistan físicamente a un atacante decidido con las herramientas adecuadas no es realista. La cerradura Toyota no es inútil, pero a $200, ofrece sólo un valor marginal sobre opciones más baratas.
La seguridad en capas es clave
El enfoque más eficaz es una combinación de medidas de seguridad: elementos disuasorios visibles, sistemas inmovilizadores y la comprensión de que ningún dispositivo es infalible. Si un ladrón está decidido, probablemente encontrará una manera de sortear casi cualquier barrera física con el tiempo suficiente.






















