Toyota permanece en silencio ante la actual crisis de robo de vehículos

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Toyota Australia continúa ofreciendo pocos detalles mientras persisten los robos de sus populares modelos HiLux, LandCruiser y RAV4, y se dice que sindicatos criminales son responsables de millones en vehículos robados. A pesar de la creciente presión del público y de los medios, el nuevo vicepresidente de Ventas y Marketing de la compañía, John Pappas, confirmó en una conferencia de prensa reciente que actualmente no hay disponibles nuevas soluciones más allá de los accesorios existentes.

La magnitud del problema

Los robos, dirigidos principalmente al LandCruiser Serie 300, Prado y HiLux, han alcanzado niveles significativos en Victoria y Queensland. Las investigaciones policiales a finales de 2025 llevaron al arresto de siete personas presuntamente vinculadas a un sindicato criminal global. Más de 60 vehículos Toyota, valorados en más de 8 millones de dólares, fueron robados en sólo seis semanas. La operación implicó cargar automóviles robados en contenedores de envío para su venta en el extranjero, lo que indica un esfuerzo sofisticado y organizado.

Cómo operan los ladrones

Los robos aprovechan las vulnerabilidades en el sistema de bus CAN del vehículo, lo que permite a los delincuentes desactivar las funciones de seguimiento y obtener control total de las funciones del vehículo. Este método pasa por alto las medidas de seguridad estándar, lo que hace que los vehículos sean más fáciles de robar y más difíciles de recuperar. La compañía reconoció el problema y emitió una declaración vaga sobre “mejorar continuamente la seguridad de los vehículos”, pero los detalles de estas mejoras permanecen confidenciales.

La respuesta de Toyota: transparencia limitada

Toyota ha introducido un bloqueo de volante genuino para el LandCruiser Serie 300, pero la respuesta más amplia de la compañía ha sido mínima en declaraciones públicas. Los ejecutivos justifican la falta de transparencia argumentando que los ladrones podrían aprovechar las medidas de seguridad detalladas. Sin embargo, este enfoque ha frustrado a los clientes y ha planteado dudas sobre el compromiso de la empresa para abordar el problema de forma proactiva.

“Toyota se compromete a mejorar continuamente la seguridad de los vehículos…”, afirmó la compañía en un comunicado de prensa, sin ofrecer detalles concretos.

Qué significa esto

Los robos en curso ponen de relieve una tendencia más amplia: los fabricantes de vehículos son cada vez más el blanco de sofisticadas redes criminales. La falta de actualizaciones específicas de Toyota sugiere que el problema es más complejo de lo que se reconoció inicialmente. La situación plantea interrogantes sobre la efectividad de los estándares actuales de seguridad automotriz y la necesidad de una colaboración en toda la industria para combatir el robo organizado de vehículos. Hasta que Toyota brinde soluciones más detalladas, los propietarios de estos modelos seguirán siendo vulnerables y el mercado negro de vehículos robados probablemente persistirá.