El Volkswagen Amarok 10 Deserts Edition demostró recientemente una gran capacidad todoterreno en una prueba realizada por CarExpert en The Springs 4×4 Park en Queensland. Conducido por el propietario del parque, Lucas Bree, el vehículo ascendió con éxito la famosa “Beer O’Clock Hill”, una subida desafiante diseñada para evaluar rigurosamente el rendimiento del vehículo en condiciones exigentes.
El desafío: Beer O’Clock Hill
Beer O’Clock Hill no es un sendero casual. Su fuerte pendiente, sus profundos surcos y sus superficies resbaladizas lo convierten en un campo de pruebas ideal para vehículos 4×4. La subida evalúa no sólo la potencia bruta, sino también qué tan bien un vehículo gestiona la respuesta de la transmisión, el control de tracción y la estabilidad general bajo presión extrema. Muchos vehículos luchan por mantener el impulso hacia adelante sin que las ruedas patinen excesivamente, lo que hace que la colina sea una verdadera prueba de capacidad.
Actuación de Amarok: Ascenso compuesto
El Amarok 10 Deserts Edition tuvo un desempeño notablemente bueno, pareciendo inusualmente sereno durante todo el ascenso. El elevador de fábrica del vehículo y los neumáticos todoterreno instalados contribuyeron significativamente a su estabilidad, reduciendo la tensión debajo de la carrocería común en este tipo de terreno. El Amarok mantuvo un avance constante incluso cuando navegaba por carreteras difíciles, confiando en sus sistemas electrónicos para gestionar la tracción cuando se levantaba una rueda trasera.
Lucas Bree notó que el vehículo estaba “completamente descargado” en momentos críticos, pero el sistema de control de tracción barajó efectivamente el torque para mantener el impulso sin que las ruedas patinaran dramáticamente. Al activar las cuatro velocidades bajas, el bloqueo del diferencial trasero y seleccionar el modo Resbaladizo con control de transmisión manual, el conductor optimizó la selección de marchas y mantuvo el motor dentro de su rango de torsión máxima.
Más allá del hardware: calibración y control
El éxito del Amarok no se debió únicamente al hardware. El uso eficaz de los modos de conducción y las calibraciones del vehículo resultó crucial. El Amarok encontró tracción constantemente y logró un progreso mensurable, incluso cuando se vio obligado a ajustar su línea a mitad de ascenso. A diferencia de otros vehículos probados, el Amarok superó obstáculos sin dañar excesivamente los componentes del tren de aterrizaje.
Respaldo claro
Al llegar a la cumbre, Lucas Bree dio un fuerte respaldo, afirmando que el Amarok se sentía “confiado” y merecía un “gran tic” por parte de Volkswagen. El vehículo no sólo sobrevivió a la prueba, sino que obtuvo un resultado de primera clase en uno de los desafíos todoterreno más implacables de la región.
En una subida tan brutal como Beer O’Clock Hill, el ascenso controlado del Amarok es un claro indicador de su destreza todoterreno y un testimonio de la puesta a punto y la ingeniería de Volkswagen.
