Volkswagen supera los aranceles de la UE con un acuerdo sobre vehículos eléctricos fabricados en China

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Volkswagen está preparada para eludir los nuevos aranceles de la Unión Europea sobre los vehículos eléctricos (EV) fabricados en China mediante un acuerdo de precios, una medida que ha llamado la atención de Beijing. La UE impuso recientemente aranceles a los vehículos eléctricos chinos, citando subsidios estatales injustos que distorsionan el mercado. Sin embargo, los fabricantes pueden evitar estos derechos aceptando vender modelos a un precio mínimo previamente aprobado.

La laguna jurídica en materia de precios

El Grupo Volkswagen, en concreto a través de su marca Cupra, está aprovechando este vacío legal para el modelo Tavascan, que actualmente se fabrica en China. Si lo aprueba la Comisión Europea, el Tavascan podrá entrar en Europa sin los aranceles punitivos del 20,7%. Este acuerdo se alinea con las regulaciones existentes de la UE, pero ha generado preocupación entre algunos observadores que lo ven como un trato preferencial.

La respuesta de China

Si bien mantienen públicamente una postura positiva, los funcionarios chinos expresan en privado su inquietud de que Volkswagen pueda estar recibiendo condiciones más favorables que otros fabricantes. Inicialmente, China abogó por un acuerdo más amplio para toda la industria, pero ahora parece estar adaptándose a un enfoque caso por caso, al darse cuenta de que los acuerdos individuales pueden ser la solución más viable dadas las negociaciones en curso.

Obstáculos administrativos

Conseguir estos acuerdos de precios mínimos es un proceso largo, que a menudo lleva más de un año por modelo de vehículo. No se espera que todas las marcas chinas sigan esta ruta, en particular aquellas que ya son rentables a pesar de los aranceles. Sin embargo, Volkswagen considera que el esfuerzo administrativo vale la pena para el Tavascan, que comparte su plataforma MEB con el VW ID.5 y ofrece una autonomía de hasta 353 millas.

“La medida de Volkswagen destaca un enfoque pragmático ante las tensiones comerciales, lo que demuestra que el cumplimiento de las regulaciones aún puede permitir el acceso estratégico al mercado”.

Este acuerdo subraya las complejidades del comercio internacional y la voluntad de los fabricantes de automóviles de navegar las regulaciones en evolución. El resultado probablemente sentará un precedente para futuras negociaciones comerciales sobre vehículos eléctricos entre Europa y China.