Leapmotor adaptará la dinámica de los vehículos a los mercados globales a través de la asociación Stellantis

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Leapmotor se está alejando de una estrategia global de “talla única”. En lugar de simplemente exportar modelos del mercado chino a clientes internacionales, el fabricante de vehículos eléctricos (EV) planea implementar importantes cambios de ingeniería para garantizar que sus automóviles cumplan con las expectativas de conducción específicas de diferentes regiones.

Este cambio es una respuesta estratégica a la retroalimentación de los mercados internacionales, particularmente Australia y Europa, donde los conductores han encontrado que el ajuste estándar del chasis con especificaciones chinas es demasiado “suave” o “flotante” para las preferencias locales.

La ventaja de Stellantis: ingeniería más allá del software

Un componente clave de esta estrategia es la integración de la experiencia en ingeniería de Stellantis. En lugar de depender únicamente de ajustes de software para cambiar la apariencia de un automóvil, Leapmotor está utilizando los recursos técnicos de su socio, Stellantis, para rediseñar los componentes físicos.

Francesco Giacalone, director global de estrategia de marca, producto y marketing de Leapmotor International, reveló que este proceso se está volviendo sistemático. La marca ahora pretende que los ingenieros de Stellantis realicen evaluaciones completas de la dinámica del vehículo aproximadamente de seis a siete meses antes de que cualquier modelo nuevo entre en producción para los mercados de exportación.

La profundidad de estos cambios varía según el modelo:
B03X (SUV pequeño): Probamos tres configuraciones de suspensión distintas para Europa y seleccionamos una especificación final basada en clínicas de clientes europeos y pruebas de calidad.
B05 (escotilla eléctrica): Se están realizando revisiones físicas más radicales, incluida la reubicación de los puntos de montaje de la suspensión trasera para alterar fundamentalmente la dinámica de conducción.
B10 (SUV): Ya se beneficia del ajuste realizado por el “Stellantis Chassis Master Team”, un grupo especializado de ingenieros a menudo asociado con marcas de alto rendimiento como Maserati.

El “caso empresarial” para Australia

Si bien Leapmotor está comprometido con el ajuste regional, hay una advertencia: volumen de ventas.

Para el mercado australiano, es probable que Leapmotor adopte actualmente el mismo ajuste de “especificaciones europeas” utilizado en otros mercados de exportación. Si bien es posible una configuración de suspensión personalizada y específica para Australia, Giacalone señaló que dicha inversión sólo se justificaría si los volúmenes de ventas locales crean un “caso de negocios” lo suficientemente sólido.

Actualmente, Leapmotor es un actor en crecimiento pero relativamente pequeño en el panorama australiano de vehículos eléctricos. Si bien su trayectoria de ventas reciente es positiva (pasando de 61 unidades en enero a 170 en marzo de 2026), todavía enfrenta una competencia significativa de gigantes chinos establecidos:

Marca Entregas de marzo de 2026 (aprox.)
BYD 7.217
GWM 5.680
MG 4.218
Chery 4.018
Motor de salto Creciendo (Líderes rezagados)

De cara al futuro: el B05 y las variantes de rendimiento

La próxima línea de la marca será la verdadera prueba de esta estrategia liderada por la ingeniería. Está previsto que la escotilla eléctrica B05 llegue a Australia a finales de 2026.

También hay expectación en torno al B05 Ultra, una variante de alto rendimiento presentada recientemente en Beijing. Con un motor de 180 kW/255 Nm y un tiempo de 0 a 100 km/h de 5,9 segundos, el Ultra utiliza una configuración de suspensión “sino-europea” que se reajusta y se rebaja. Si bien su lanzamiento en Australia no está confirmado oficialmente, los primeros indicios sugieren que podría llegar a principios de 2027.

Resumen: Al aprovechar el pedigrí de ingeniería de Stellantis, Leapmotor está intentando cerrar la brecha entre la fabricación china y las preferencias de conducción occidentales, aunque el éxito local en Australia determinará en última instancia la cantidad de ajustes personalizados que la marca puede permitirse ofrecer.