Ford está redoblando su estrategia europea con un giro importante. El Óvalo Azul se ha asociado con el gigante automovilístico chino Geely. Esto no es sólo un apretón de manos. Es una revisión estructural de cómo Ford fabrica automóviles en Europa.
¿La pieza central? La fábrica de Valencia en España.
Durante años, el futuro de la planta ha estado en las sombras. Tiene una capacidad anual de 500,000 unidades. Actualmente sólo monta el Kuga. Pero la incertidumbre está llegando a su fin. Ford y Geely han confirmado una empresa conjunta. El objetivo: fabricar cuatro vehículos nuevos.
Esta medida señala una clara salida del aislamiento. En lugar de luchar sola contra los cambios del mercado, Ford se está integrando en una cadena de suministro más grande.
Rompiendo la estructura de la empresa conjunta de Valencia
La asociación es significativa. Ford y Geely están aunando recursos para crear un equipo de fabricación unificado. La entidad será propiedad 66% de Ford y 34% de Geely. Esta no es una participación minoritaria. Es una alianza profunda y estructural.
Jim Baumbick, presidente de Ford Europa, dejó clara la intención. Dijo a los medios de comunicación, incluido Auto Express, que la empresa no está vendiendo activos. En cambio, está invirtiendo conjuntamente en capacidad de fabricación.
“Es un sistema y un equipo que suministra dos marcas”.
La lógica es tanto económica como estratégica. Operar como una sola unidad permite que la planta alcance una eficiencia de clase mundial. Están consolidando operaciones. Un equipo. Dos marcas. Cinco vehículos en trámite.
Este enfoque contrarresta directamente el aumento de los entrantes chinos de bajo costo en Europa. Ford ha perdido aproximadamente 500.000 unidades en ventas europeas. La retirada no es la opción. La colaboración lo es.
Los cinco coches nuevos que llegarán a España
Entonces, ¿qué saldrá exactamente de la línea de Valencia? El plan describe una sólida ofensiva de productos hasta 2029.
- El Ford Bronco: La versión SUV compacta del icónico modelo llegará a Europa. Valencia será su casa.
- Crossover Multi-Energy totalmente nuevo: Este vehículo reemplaza o sigue la línea Kuga actual. Es probable que inicialmente lleve la placa Kuga, cerrando la brecha hasta finales de 2028, cuando la nueva plataforma esté lista.
- Dos SUV eléctricos Geely: La planta ensamblará SUV eléctricos para su socio chino. Estos modelos compartirán componentes con el crossover de Ford, maximizando las economías de escala.
- El Kuga actual: La producción continuará hasta que el nuevo crossover multienergía esté en pleno funcionamiento.
El intercambio de componentes es fundamental. Al utilizar piezas comunes en las plataformas eléctricas Ford y Geely, los costos unitarios disminuyen. Los márgenes se vuelven sostenibles. Así es como los fabricantes de automóviles tradicionales sobreviven a la transición a la electrificación sin arruinar sus balances.
Por qué Valencia importa más que nunca
La planta de Valencia es histórica. Ford lo inauguró en 1976. Allí nació el Fiesta original. Hoy en día, mantiene alrededor de 4.000 puestos de trabajo.
Antes de este acuerdo, el sitio estaba infrautilizado. Depender de un solo modelo, el Kuga, dejó a la fuerza laboral vulnerable a las fluctuaciones de la demanda. La nueva empresa cambia ese cálculo.
Baumbick enfatizó que la alianza permite expandir la fuerza laboral. El equipo ahora cubrirá cuatro tipos distintos de vehículos. Mejora la seguridad laboral. El volumen de producción aumenta.
También hay un componente cultural en este éxito. Ford y Geely comparten algo más que plantas de producción. Su relación se remonta a 2010, cuando Ford vendió Volvo Cars al grupo chino. Hay una historia compartida. Una cultura industrial compartida.
El contexto europeo más amplio
Valencia no es la única jugada de Ford. Durante los últimos ocho meses, el fabricante de automóviles ha anunciado dos importantes alianzas europeas.
El primero fue con Renault. Ese acuerdo incorpora la plataforma de automóvil eléctrico pequeño RGEV del Renault 5 al redil de Ford. Impulsará reemplazos para los modelos Fiesta y Puma.
Ahora, el acuerdo con Geely añade profundidad a esa estrategia. Ford está seleccionando activamente una cartera de socios para renovar su línea. Están recurriendo a cadenas de suministro externas para reducir costos. Es un movimiento defensivo que parece ofensivo.
La ironía es palpable. Ford está colaborando con un fabricante chino para competir con las marcas chinas que ingresan al mercado europeo.
¿Significa esto el fin de Ford tal y como lo conocemos en Europa? No exactamente. Significa el comienzo de un nuevo modelo híbrido. Uno donde las marcas son fluidas. Donde se comparte la fabricación. Y donde la supervivencia depende de la agilidad.























