Purgar los frenos rara vez es un trabajo en solitario a menos que tenga un asistente mecánico o una herramienta de vacío. El método de dos personas se basa en pura física y comunicación. Una persona pisa el pedal. El otro abre la válvula de purga para dejar escapar el aire. Si el tiempo no es el adecuado, se aspira aire nuevamente hacia las líneas. Eso arruina todo. La comunicación clara no sólo es agradable. Es obligatorio.
La configuración
Comience con el auto levantado. Ruedas apagadas. Necesita acceso a las pinzas o a los cilindros de las ruedas. Retire la tapa antipolvo de cada tornillo de purga. Coloque su llave de boca en la válvula. No lo aflojes todavía.
Conecte un tubo transparente a la tetina de purga. Introduce el otro extremo en una botella colectora. El tubo transparente no es negociable. Necesitas ver las burbujas.
La bomba y el sangrado
Pídele a tu ayudante que pise el pedal del freno tres veces. Luego mantenlo presionado. Todo el camino hacia abajo. Tu ayudante debe mantener esa presión constante. No desistas hasta que tú lo digas.
Una vez que el pedal esté bloqueado en su lugar, abra la válvula de purga. Basta con un cuarto de vuelta. El líquido y el aire saldrán corriendo. Mira el tubo. Mantenga la válvula abierta solo por uno o dos segundos. Ciérralo bien.
Tu amigo sentirá que el pedal cae hacia el suelo. Esto es normal. El sistema se está despresurizando. Espera hasta que hagas la señal. Luego dígale a su ayudante que suelte el pedal.
Repita este ciclo. Bomba. Sostener. Sangrar. Cerca. Liberar. Haga esto hasta que el líquido que pasa por el tubo transparente no tenga burbujas. Sin burbujas. Sólo fluido.
El orden importa
Las líneas de freno son largas. El aire se mueve a través de ellos como el agua a través de una tubería. Primero debes purgar las líneas más largas. Consulte el manual del propietario para conocer la secuencia. Varía según el fabricante.
Si no puede encontrar el manual, etiquete sus neumáticos con notas adhesivas numeradas. Para automóviles con tracción trasera, comience en la parte trasera derecha. Luego atrás izquierda. Luego frente a la derecha. Terminar con el frente izquierdo. Los coches con tracción delantera suelen utilizar un patrón diagonal. El objetivo es mover aire desde el punto más alejado del sistema hasta el cilindro maestro.
Comprobaciones finales
Prueba el pedal. Debe sentirse firme. No esponjoso. Si se hunde, todavía tienes aire. Sangrar de nuevo. Inspeccione cada tornillo de purga para detectar fugas. Apriételos firmemente.
Reemplace las tapas de goma. Vuelva a poner los neumáticos. Baja el auto. Conduce despacio. Pruebe los frenos en una zona segura. No llegue al tráfico hasta que esté seguro de que el pedal mantiene la presión.
“La comunicación clara es clave”.
Este método funciona. Ha funcionado durante décadas. Requiere paciencia. Requiere confianza. Tu amiga es la bomba. Eres la válvula. Si uno fracasa, el trabajo fracasa.
Los frenos son sólo una parte del vehículo. Interactúan con todo. Llantas. Suspensión. El cilindro maestro. Un mal sangrado puede enmascarar otros problemas. O crear otros nuevos. Vigile el nivel de líquido en el depósito. Completar entre sangrados. No deje que el depósito se seque. Introducirás más aire del que empezaste.
Hay otras formas de purgar los frenos. Bombas de vacío. Sangrados por presión. Gravedad. Cada uno tiene pros y contras. El método de dos personas es gratuito. Es confiable. Te enseña cómo se comporta el sistema. Sientes la presión. Ves el flujo. Aprendes cómo es lo normal.
Cuando se acaba el aire, el pedal se siente diferente. Más firme. Más receptivo. Ese es el objetivo. Esa es la victoria.
Pero no te detengas ahí. Revisa las líneas. Revisa las pinzas. Revise el cilindro maestro en busca de fugas. Una línea de freno mojada significa un sello defectuoso. Arréglalo ahora. O arréglelo más tarde cuando se quede atrapado al costado de la carretera.
El proceso es sencillo. La ejecución es complicada. El tiempo lo es todo. Extraño la ventana. Chupe aire. Empezar de nuevo.
Es un rito. Un apretón de manos mecánico. Dos personas. Un sistema. Si funciona, te irás con confianza. Si no es así, pasarás la noche en el garaje.





















