Después de 6.000 millas de pruebas, el Volvo XC90 demuestra que, a veces, el refinamiento es mejor que la reinvención. Mientras que competidores más nuevos como el Mazda CX-80 ingresan a la arena con diseños nuevos, el sueco de una década de antigüedad sigue siendo notablemente relevante, habiendo sido recientemente sometido a un segundo lavado de cara sutil que preserva su silueta icónica.
Refinamiento sutil sobre cambio radical
A diferencia de muchos rediseños de automóviles que se desvían demasiado de sus raíces, Volvo ha adoptado un enfoque conservador. Las últimas actualizaciones respetan el diseño original, que ha sido el principal impulsor de la perdurable popularidad del modelo.
Los cambios más notables se encuentran debajo del exterior y dentro de la línea de sistemas de propulsión:
– Opciones de motor optimizadas: Volvo ha eliminado las variantes B6 de gasolina y B5 diésel.
– Transmisiones motrices actualizadas: Las opciones restantes incluyen un motor de gasolina híbrido suave B5 ligeramente actualizado y el emblemático T8 híbrido enchufable (PHEV).
– AWD estandarizado: Las dos configuraciones restantes del tren motriz ahora vienen exclusivamente con tracción en las cuatro ruedas.
La paradoja de los PHEV: capacidad de la batería frente a beneficios fiscales
En una era en la que los híbridos enchufables están experimentando enormes mejoras en las baterías, el enfoque de Volvo hacia el T8 PHEV puede parecer contradictorio. La batería permanece en 14,7 kWh, lo que ofrece una autonomía eléctrica de aproximadamente 43 millas.
Si bien esta autonomía puede parecer modesta en comparación con los híbridos más nuevos con muchos vehículos eléctricos, hay una lógica estratégica detrás de ella. Esta capacidad específica permite que el XC90 siga siendo lo suficientemente “verde” como para calificar para un bajo impuesto sobre vehículos de empresa del 9% en el Reino Unido, un factor crucial para los compradores y profesionales de flotas.
La dinámica de conducción del T8 está definida por una configuración de doble motor:
– Un motor de gasolina de cuatro cilindros turboalimentado de 306 CV.
– Un motor síncrono de imanes permanentes de 143 CV.
Cuando se combinan, estos motores brindan un nivel de aceleración que puede resultar sorprendentemente agresivo para un vehículo de este tamaño.
Ingeniería para el Confort
Volvo ha duplicado su reputación de calidad de conducción. La última versión presenta una arquitectura de suspensión revisada, que incluye una nueva disposición de doble horquilla en la parte delantera y un enlace integral en la parte trasera. Para amortiguar aún más el ruido de la carretera, se ha integrado en el chasis una insonorización adicional.
En el equipamiento Ultra de nivel superior, estas mejoras se ven reforzadas por la suspensión neumática activa. Este sistema utiliza sensores para escanear la superficie de la carretera hasta 500 veces por segundo, ajustando la amortiguación en tiempo real para mantener una conducción suave y compuesta independientemente del terreno.
Resumen
El Volvo XC90 sigue siendo un competidor formidable en el mercado de los SUV de siete asientos al centrarse en mejoras incrementales de alta calidad en lugar de cambios radicales. Al equilibrar una sofisticada tecnología de suspensión con sistemas de propulsión híbridos fiscalmente eficientes, continúa atendiendo las necesidades específicas de los compradores de flotas y familias premium.






















